En septiembre de 2018 tenía un asfixiante trabajo como becaria en un departamento de comunicación. Jornadas interminables, una retribución ridícula y un peso cada vez más grande que me oprimía el pecho. Hasta que renuncié a mi beca y me compré un billete sin vuelta al sur de Italia. Poco después me estaba instalando en Puglia para vivir “qualche mese giù” (algunos meses en el sur).
Después de esta confesión sobre mi búsqueda del sentido de la vida, ahora que sabéis que soy la protagonista de la enésima historia sobre un becario explotado, creo que es buena idea presentarme:

Me llamo Victoria Amoedo, naturalmente atlántica (de las Rías Baixas, para ser exactos). Soy titulada en Periodismo y en Comunicación Audiovisual, tengo experiencia en distintos medios de comunicación como redactora de contenidos culturales, locutora y blablablá…
El caso es que no he venido a parar al tacón de la bota por casualidad, mi relación con Italia empezó en 2014 durante mi Erasmus en Bologna, donde conocí al pugliese que me acompaña desde entonces vaya donde vaya y que ha aceptado que nos mudemos a su tierra.
Me gusta aprender sobre culturas y lugares, los idiomas, la música y sobre todo la gastronomía (la verdad, me cuesta entender que existan seres humanos a los que no les guste comer), y creo que en Puglia no voy a tener tiempo para aburrirme. También me gusta la fotografía y contar historias, capturar momentos y transmitir experiencias (por eso lo de la comunicación).
Resumiendo, y si unimos todas estas cosas, llegamos a lo más importante: me prepongo compartir lo que voy descubriendo durante mis meses en el sur de Italia.